Textos

Círculo

 

A mi padre.

A la memoria de Justino y Rutilo,

mis abuelos.

 

 

Cuando Rutilo llegó a su casa, colgó en el perchero su saco y su sombrero; se dirigió a la cocina por un vaso de agua. Después, fue directo a su escritorio, dobló las mangas de su camisa, tomó asiento y comenzó a escribir una historia que decía así: Cuando mi querido hijo Rutilo llega al hogar, cuelga en el clavo que está en la entrada, su suéter y su gorra; va hacia la cocina por un jugo de manzana. Después se dirige a la mesa, recoge las mangas de su sudadera, toma asiento y comienza a escribir una historia que dice así:  Cuando mi abuelito Rutilo llegaba a su jacal, colgaba su gabán y su sombrero de palma en el palo que cuelga del techo; iba a la cocina por agua en una taza de barro. Después se dirigía a su cuarto, doblaba las mangas de su camisa, tomaba asiento y comenzaba a escribir una historia que decía así: Cuando la muerte llegue a mi refugio, descolgaré mi poncho y mi sombrero de palma del quiote que suspende del techo, me dirigiré a la cocina para llenar mi bule de agua, después iré a mi cuarto, me remangaré la camisa, tomaré asiento y comenzaré a escribir una historia que diga así: Cuando Rutilo llegó a su casa, colgó en el perchero su saco y su sombrero, se dirigió a la cocina por un vaso de agua. Después fue directo a su escritorio, se dobló las mangas de la camisa, tomó asiento y comenzó a leer la historia que su padre alguna vez escribió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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